El portavoz de Ganemos Albacete, Álvaro  Peñarrubia, ha lamentado esta mañana que ante cualquier crítica de este grupo la reacción del alcalde y del concejal de Obras Públicas, Julián Garijo, sea siempre la huida hacia adelante y atacar al mensajero (en este caso Ganemos) en lugar de reconocer sus errores y hacer autocrítica.

Álvaro Peñarrubia ha recordado que el pasado 2 de julio, Ganemos, haciéndose eco de las quejas de viandantes y comercios y tras haberlo comprobado en varias visitas, criticó la pésima ejecución de las obras del centro, poniendo múltiples ejemplos de las molestias y riesgos que entrañaban para las personas que transitaban por esas calles.

“En respuesta, al concejal Julián Garijo sólo se le ocurrió decir que yo no entendía de obras. Pues bien, puede que yo no entienda de obras, pero los servicios técnicos del Ayuntamiento, que sí saben de obras y de contratos, emitieron, antes incluso de nuestra denuncia, un informe en donde dejaban constancia de los continuos retrasos que se han acumulado en la ejecución de las obras de la primera fase de la remodelación del centro y los fallos sistemáticos en la programación y ejecución de las mismas”.

El portavoz de Ganemos ha recordado que otra de las cosas que se denunciaron es que la empresa que está realizando las obras obtuvo una puntuación muy baja por el plan de obras (3 sobre 10 puntos), pero finalmente se le adjudicó porque era la oferta más barata, lo cual podría afectar al resultado de las mismas. Pues bien, estas dudas no sólo las tiene Ganemos, ya que en el informe técnico también se cuestiona la experiencia de la empresa en obras urbanas, señalando lo siguiente: “Se desconoce la experiencia en obras urbanas del equipo que está trabajando en la obra. No obstante, resulta evidente que uno de los principales condicionantes de la ejecución de las mismas, es la compatibilización de los trabajos con la minimización de las afecciones a la ciudadanía (viviendas, garajes, comercios, etc.), facilitando el acceso a las viviendas y locales y garantizando en todo caso su seguridad. Dicho aspecto, que supone una premisa conocida desde un inicio, debe ser punto de partida básico para la programación y organización de los trabajos. (demoliciones, colocación de zahorras y hormigón, adoquinado, extendido de mezcla bituminosa, etc.)”.

Continuando con el informe de los servicios técnicos, Álvaro Peñarrubia ha indicado que tras comparar el planning propuesto y el que realmente se está siguiendo, queda claro “que el retraso en las actividades se ha ido  acumulando semana tras semana, habiendo acumulado en 6 semanas de ejecución un retraso de 2 semanas con respecto a lo inicialmente previsto”.

Y en cuanto a los errores reincidentes detectados, Álvaro Peñarrubia ha citado algunos ejemplos de los numerosos que se detallan en el informe: Errores en el replanteo inicial de cotas; problemas en la cota definitiva del acerado y en la consecución de las pendientes especificadas en proyecto para las aceras; discontinuidades en el encuentro del acerado con fachada; pendientes transversales en acera excesivamente altas; ubicación incorrecta de las redes de alumbrado, semaforización y riego; itinerarios peatonales inseguros en tramos en obras; falta de vallados en obras…

En definitiva, “puede que Ganemos no sepa de obras pero a la vista de este informe lo que nos preocupa es si sabe la empresa que las está haciendo porque da la sensación de que no se ha leído el pliego”.

Por lo tanto, lamentar que, conociendo este informe, el concejal de Obras Públicas saliera al paso de las críticas de Ganemos justificando el retraso porque tuvieron que elegir entre las molestias a los niños y niñas del colegio de Villacerrada o las molestias a quienes dormían la siesta.

Por último, Álvaro Peñarrubia ha indicado que  vamos a exigir que se tomen medidas para que las obras acaben correctamente y se estudie si la empresa debe ser sancionada o penalizada.