Ante el incesante y constante aumento del número de mujeres muertas, víctimas de la violencia machista, y que este año asciende ya a diez, cuatro de ellas en Castilla-La Mancha (sin incluir la hija de una de ellas porque en las estadísticas no suma),  desde Ganemos Albacete queremos incidir una vez más en que no podemos resignarnos a lamentar y condenar cada nuevo caso que se produce.
La violencia machista no es un mal inevitable, sino un fenómeno social con causas concretas y reconocidas, y por tanto, deben ser abordadas desde su raíz, lo cual requiere de presupuesto y de voluntad política.
Por tanto, desde Ganemos Albacete instamos a  la subcomisión parlamentaria en la que se va a articular un pacto de Estado contra la violencia machista trabaje sin dilación, al mismo tiempo que confiamos en que la Ley Integral de 2004 se modifique para, entre otras cosas, incluir las nuevas conductas consideradas violencia sobre la mujer en el Convenio de Estambul (como la violencia sexual o la mutilación genital femenina).
No obstante, Ganemos Albacete no cesa en su empeño de  poner el acento en la educación, como herramienta imprescindible de prevención. La violencia machista tiene su origen en la desigualdad que perdura en nuestra sociedad, alimentada por todas y cada una de las  discriminaciones que persisten aún en diferentes ámbitos, y que desde la Administración se deben combatir con rotundidad, adoptando políticas y destinando presupuestos suficientes para eliminarlas.
Es necesaria una mayor contundencia social contra este fenómeno, y para ellos exigimos hacer hincapié en la concienciación para erradicar determinadas actitudes y opiniones. Hay que conseguir que todas las personas sean tajantes para no justificar al agresor, para censurar la violencia simbólica y para reprobar los gestos machistas en cualquier ámbito y escenario en los que se detecten.
De manera especial, esa concienciación se debe trabajar con los hombres para que señalen al maltratador e identifiquen comportamientos machistas,  y para que, en definitiva, encuentren la forma de expresar la masculinidad eliminando cualquier indicio por pequeño que sea de dominación o desigualdad.
Para actuar en el origen es ineludible entrar en las aulas para  hablar y trabajar las relaciones afectivas y sexuales y  de la gestión de las emociones.  Hay que enseñar  a los jóvenes a construir relaciones igualitarias entre hombres y mujeres, respetuosas y exentas de control y agresividad; a rechazar relaciones posesivas y conductas que desconsideren su libertad, su autonomía y su dignidad.

La formación específica para todos los profesionales que intervienen en los procesos es otro de los elementos en los que no debemos bajar la guardia. Es la única forma de que el recorrido y resolución de cada caso no dependa de la sensibilidad de quién atiende a la mujer. Y en este sentido, nos hacemos eco de la denuncia que hacen las personas expertas en la materia en el sentido de que, a pesar de los juzgados especializados, el sistema judicial en ocasiones fomenta la revictimización, ya que es en el único delito en el que sigue existiendo cierto cuestionamiento.
Desde Ganemos Albacete abogamos también porque la atención a las mujeres esté garantizada con independencia de que se denuncie o no, ya que no podemos olvidar que la denuncia tiene un coste psicológico y unas consecuencias que en ocasiones actúan como elemento disuasorio. Todas las mujeres que sufren violencia machista deben sentirse acompañadas y protegidas y para ello reivindicamos más recursos de atención a la mujer, ya que estos servicios contribuyen en gran medida  a la detección del riesgo.