El viceportavoz del grupo municipal de Ganemos Albacete, Álvaro Peñarrubia, ha presentado esta mañana una moción para que el Ayuntamiento lidere e impulse la puesta en marcha de los caminos escolares, tras un trabajo coordinado de las áreas de Educación, Movilidad Urbana y Participación Ciudadana. Un proyecto que en su día ya se intentó sacar adelante siendo concejala de Educación Rosario Gualda (IU), pero que con el cambio de gobierno municipal se quedó finalmente en el cajón.

El proyecto de los caminos escolares seguros se engloba en el concepto de movilidad sostenible por el que apuesta Ganemos Albacete y consiste en la adecuación de los espacios públicos para eliminar riesgos y dotarlos de mayor seguridad, con el fin de que los menores sean capaces de asumir responsabilidades y reforzar su autonomía personal.

Atascos en entradas de los colegios

En este sentido, el viceportavoz municipal de Ganemos Albacete ha explicado que “la actual configuración de las ciudades al servicio del tráfico motorizado, así como la falta de tiempo y las dificultades para gestionarlo, ha dado lugar a que nuestras vidas dependan en gran medida del coche particular. Una prueba evidente son los atascos que se forman en muchos colegios a la hora de entrada y salida debido a los coches que paran para dejar a los escolares”. En consecuencia hemos convertido las calles en lugares hostiles para los más pequeños, viéndose obligados a que en la mayoría de las veces su tránsito por las calles esté condicionado a la supervisión de una persona adulta, retrocediendo respecto a lo que sucedía no hace tantos años.

Reforzar la autonomía de los menores

Frente a esta realidad son muchas las ciudades que han reaccionado y se han propuesto recuperar “la Ciudad de los Niños”, un término acuñado por el psicopedagogo Francesco Tonucci. La idea no es otra que crear espacios públicos aptos para los niños y niñas, con riesgos controlados y en los que los menores sean capaces de asumir responsabilidades que repercutan positivamente en su proceso de aprendizaje, transmitiendo valores de cooperación y ayuda mutua. “Lo interesante de esta idea –ha añadido Álvaro Peñarrubia- es que el estudio del entorno en el ámbito de la movilidad desde la perspectiva de la población infantil y juvenil nos permite extraer conclusiones fiables de la calidad de vida de todo un barrio, ya que si un entorno urbano es bueno, accesible y amable para los más débiles, como son los menores, lo será para todas las personas de la comunidad”.

Andando o sobre ruedas

Los caminos escolares seguros se marcan como meta que las personas adultas puedan despreocuparse de llevar a sus hijos al colegio ofreciéndoles una alternativa que garantice la seguridad de los niños y niñas.  Para ello, tal y como se detalla en la moción, el concejal ha explicado los tres tipos de caminos posibles:

  • Uno es el peatonal clásico que consiste en determinar rutas que por sus infraestructuras (existentes o reformadas) hayan sido catalogadas como seguras. A lo largo de la ruta se disponen indicaciones en el suelo para guiar a los pequeños y también se debe contar con todo el tejido social del barrio, incluyendo vecinos y establecimientos comerciales y hosteleros para que en caso de que sea necesario ayuden a los niños y niñas a cruzar calles, vigilen los grupos…
  • El segundo tipo es la versión del “pedibús”, que tiene un fundamento similar al anterior, pero se diferencia en que las niñas y niños se van agrupando en determinados puntos del camino, a modo de paradas de autobús. Estos grupos podrán ir acompañados de un adulto, o no, dependiendo de su edad y de las características de la ruta.
  •  Y por último, el “bicibús”, que se basa en el mismo sistema que el “pedibús” pero en bicicleta.

El viceportavoz de Ganemos ha hecho hincapié en que el proceso de creación de estos caminos escolares sólo tiene sentido y posibilidades de éxito cuando se involucra a toda la comunidad de un barrio y se acepta la corresponsabilidad de crear un entorno urbano más humano.

Por este motivo, la moción recoge en sus acuerdos que el Ayuntamiento acometa las fases de estudio, diagnóstico y diseño, contando con la participación de familias, colegios, asociaciones de vecinos, comercios del barrio y los propios niños y niñas. También se solicita del Ayuntamiento que implante pruebas piloto en al menos tres colegios, de distintas zonas de la ciudad y diferentes tipologías de entorno, durante el curso 2016/2017, y que, en base a la evaluación de las pruebas piloto, se extienda la oferta en el curso 2017/2018.