El Grupo Municipal Ganemos Albacete ha denunciado esta mañana la mala planificación y los incumplimientos en el contrato de las obras de la “mal llamada peatonalización del centro” de la ciudad de Albacete, ya que, siendo conscientes de que las obras siempre generan molestias e incomodidades, se pueden hacer bien, regular o mal, y en este caso desde luego no se están haciendo bien.

Así lo ha indicado el portavoz de Ganemos, Álvaro Peñarrubia, quien ha dicho que “esta denuncia es fruto de la percepción de muchas personas que nos han dado traslado de los obstáculos que hay que sortear, sobre todo personas con movilidad reducida, así como de la Federación de Comercio y comercios en particular”.

Álvaro Peñarrubia ha explicado que el Ayuntamiento debe velar para que las obras produzcan el menor impacto y el mínimo conflicto durante su ejecución, algo que no se ha tenido en cuenta desde el momento en que en la adjudicación del contrato pesó mucho más el precio (90%) que el plan de obras (10%), y encima éste último sólo obtuvo un 3 sobre 10, es decir, un suspenso en toda regla. Esta baja puntuación se justificaba en las observaciones de los informes técnicos, y desde Ganemos lamentamos una vez más que el Ayuntamiento no busque un equilibrio entre la calidad y el precio a la hora de adjudicar un contrato.

“A esto hay que sumar las prisas por querer hacer en un año, y antes de las elecciones, lo que no se ha hecho casi en tres años, de tal forma que lo importante es hacerlas a toda costa, aunque se hagan sin cuidar todos los aspectos que las hagan más llevaderas y soportables para la ciudadanía”.

El portavoz de Ganemos ha diferenciado entre las obras que está llevando a cabo el Ayuntamiento para remodelar diferentes calles del centro y en las que se van a renovar aceras, calzada, mobiliario… y las que están realizando las empresa suministradoras de servicios (agua, telecomunicaciones, gas…) que deben ser previas. “Pues bien, en esta fase previa hay algunas calles como Carnicerías o Teodoro Camino que llevan cuatro meses en obras, abriéndose y cerrándose al tráfico, abriendo y cerrando zanjas…en definitiva, un caos desde el punto de vista de la planificación que el Ayuntamiento debería evitar tomando la iniciativa y coordinando a estas empresas. Y lo peor es que aún no ha empezado la parte de obras de remodelación de las calles propiamente dicha”.

En cuanto a las otras obras, las que está realizando el Ayuntamiento, es obvio que primar el precio tiene consecuencias negativas, ya que en el proyecto no se detallaba ni fases ni plazos y una de las condiciones, que era no levantar las dos aceras al mismo tiempo, no se ha respetado. “Esto por ejemplo ha pasado en la calle Marqués de Villores, donde los peatones no sabían por dónde tenían que ir”.

En la oferta que finalmente ganó, advertían los informes técnicos que se describían sucintamente las interferencias entre vehículos y peatones, “y tan sucintamente, porque en algunos puntos ni siquiera se han respetado unas mínimas condiciones de seguridad de los pasos de peatones”. A modo de ejemplo Álvaro Peñarrubia se ha referido al paso de peatones de la calle del Tinte entrando desde Tesifonte Gallego, donde es imposible que los coches vean a las personas que van a cruzar porque hay una lona que lo impide. “Esto se lo advertí al alcalde y al concejal responsables de las obras hace dos meses y no se ha corregido desde entonces”.

Otro problema que ya se advirtió en la valoración técnica era que los desvíos de las calles que iban a ser cortadas se describía brevemente, “tal es así que en la mayoría de los casos te avisan de que la calle está cortada cuando llegas casi a la obra, cuando la señalización debería anticiparse al corte de la calle con suficiente antelación para coger el mejor itinerario alternativo”.

El portavoz de Ganemos ha añadido que es importante recordar además para qué y por qué se están haciendo estas obras, remontándose a cuando el anterior alcalde, Javier Cuenca, dijo al principio del mandato que cuanto más se peatonalizara mejor y comparando esa afirmación con la realidad del momento, en la que no hay ni una sola calle peatonal, ni siquiera la calle del Rosario. Hasta que no podamos pasear por la calle del Rosario sin ir sorteando bolardos, vigilando que si invadimos la calzada no nos pille un coche o atascando la acera cuando se cruzan dos carritos de bebés no habremos conseguido nada.

Por último, y al hilo de lo anterior, el portavoz de Ganemos ha comentado que hay algunas calles en lo que lo único que se va a hacer es ganar 15 ó 20 centímetros de acera, con la inversión el gasto que ellos supone.