Ganemos Albacete ha insistido en la necesidad de una mayor vigilancia de los contratos del Ayuntamiento para saber cómo se gasta el dinero público, tras haber tenido conocimiento de que se ha impuesto una penalización de 10.000 euros a la empresa que ejecutó las obras de la 1ª fase de la remodelación del centro (Calle Tinte, Carnicerías, Marqués de Villlores…).

Así lo ha manifestado el portavoz municipal de Ganemos, Álvaro Peñarrubia, quien ha precisado que “nos hemos enterado, pero no porque el equipo de gobierno del PP nos haya informado, ya que le costará reconocer que la realidad les ha dado una bofetada al constatarse que todo lo que Ganemos denunció en julio era verdad”.

La penalización impuesta a la empresa se debe al retraso de 87 días sobre el plazo de ejecución que contemplaba el pliego y que era de 90 días. “Nos resulta asombroso que el retraso fuera casi el mismo que el tiempo del que disponían para hacer las obras, si bien todo este tiempo lo necesitó para subsanar la multitud de defectos y deficiencias que se detectaron y que pueden observarse en las fotos que figuran en el acta de recepción que obviamente no fue aceptada”.

Desde Ganemos Albacete ya denunciamos en su momento que la ejecución de las obras no estaba siendo normal porque se cometían fallos sistemáticos y no se iba a llegar a tiempo. Criticamos que no se pusieran todas las medidas para garantizar la accesibilidad y la seguridad de las personas que no sabían por dónde pasar. Y no entendíamos porque si las personas de este grupo, aunque no seamos arquitectos ni ingenieros de camino, veíamos todos los defectos, el concejal de Obras Públicas no los veía o mentía conscientemente, lo cual es igual de preocupante.

Álvaro Peñarrubia ha puntualizado que cuando Ganemos Albacete denunció la pésima ejecución de las obras lo hizo pensando en el bien común y el interés general, lamentando que para el PP la mejor defensa sea siempre un ataque a este grupo, al que acusó de demonizar a las empresas. “Ganemos no demoniza a ninguna empresa, pero sí advierte de aquellas que cometen chapuzas, por lo que pedimos al PP que cuide mejor la selección de las empresas que se contratan”, recordando que en este caso se optó por la oferta más barata pese a ser la que peor plan de obras tenía, según los propios informes de los técnicos municipales.

Álvaro Peñarrubia ha concluido repasando todas las deficiencias entre las que figuran la mala ubicación de los imbornales, la falta de arquetas de registro, daños en las fachadas de edificios y comercios, farolas que no funcionan, árboles sin reponer, bolardos torcidos, mobiliario sin poner…

Por lo tanto, insistimos en la necesidad de valorar mejor las adjudicaciones de los contratos y un seguimiento exhaustivo de la ejecución, en lugar de recurrir siempre al ataque y al menosprecio.